Volver

Burdeos 2011, La añada de la exigencia

La grandeza de Burdeos se percibe sobre todo en aquellas añadas difíciles, como la del 2011, en la que se produjo una maduración desigual que obligó a los mejores châteaux a trabajar con el máximo rigor en la selección de la uva, con el fin de obtener una materia prima de calidad con la que mantener su prestigio. Sobre todo después de que las añ...

La grandeza de Burdeos se percibe sobre todo en aquellas añadas difíciles, como la del 2011, en la que se produjo una maduración desigual que obligó a los mejores châteaux a trabajar con el máximo rigor en la selección de la uva, con el fin de obtener una materia prima de calidad con la que mantener su prestigio. Sobre todo después de que las añadas precedentes –2009 y 2010, consideradas como "históricas" en esta región– dispararan la cotización de los vinos hasta cifras de auténtico record.
Por tanto, 2011 es en Burdeos la añada de los virtuosos, de aquellos viticultores que han tenido que esforzase al máximo y esgrimir su mayor oficio y talento para contrarrestar una primavera y un mes de julio demasiado calurosos que exigieron vendimiar el viñedo en numerosas etapas, desgranando las bayas inmaduras.
Evidentemente, más que el “factor añada”, en el 2011 son las características del terruño y la exigencia del viticultor lo que determina la calidad. Así, en los mejores châteaux, se puede encontrar vinos de gran equilibrio y de una frescura donde dominan la fruta, la suavidad de los taninos, el alcohol comedido y una armonía general: un clasicismo muy bordelés que desiste de la espectacularidad para poner en relieve la elegancia y el potencial de guarda.
Sin duda, el amante de los vinos de Burdeos agradecerá la selección que de esta añada ofrece LAVINIA, destacando tan sólo los vinos de aquellos châteaux que han trabajado con rigor en busca de la excelencia.

Leer más