Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.
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Vinos por página 12 24 36
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Bodega: Bodegas Calar

Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.
Esta zona ha estado habitada desde los albores de la civilización: el Cerro de la Encantada, yacimiento de la Edad del Bronce, se encuentra muy cerca de Granátula por su parte norte. Oretum, capital de la Oretania, estado de los oretanos, pueblo hispano pre-romano, se sitúa al sur.

Cartagineses, romanos, visigodos, musulmanes… todos pasaron por ella sucesivamente, y todos han dejado su huella en esta tierra.

Esta situación perduró a lo largo de los siglos: era tal su fama como una de las más productivas fincas de labor de España que baste decir que, tras la Guerra de Independencia contra la Francia de Napoleón, fue ofrecida al General Palafox, defensor de Zaragoza, como recompensa a los servicios prestados a la patria.

En el año 2.005 muchas cosas habían cambiado en Montanchuelos, pero, al igual que en siglos pretéritos, cereales, olivos y viñedos seguían ofreciendo sus mejores frutos. Fue en esta fecha cuando se constituyó Bodegas Calar, nacida en un entorno donde la viña crece y se desarrolla con la sobriedad y el reposo que son la esencia de la Mancha.

Con una altitud media de 650 m. sobre el nivel del mar, el clima de esta región es continental, con inviernos fríos y veranos calurosos, una oscilación térmica muy acusada entre el día y la noche en cualquier estación y un régimen pluviométrico medio de 400 mm anuales.

La finca se extiende por el valle del río Jabalón, que es el centro de la zona volcánica de la comarca de Calatrava: el vulcanismo reciente se refleja claramente en el relieve en forma de volcanes extinguidos, maares, coladas o hervideros, y ha contribuido a la composición peculiar de sus suelos.

Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.
Esta zona ha estado habitada desde los albores de la civilización: el Cerro de la Encantada, yacimiento de la Edad del Bronce, se encuentra muy cerca de Granátula por su parte norte. Oretum, capital de la Oretania, estado de los oretanos, pueblo hispano pre-romano, se sitúa al sur.

Cartagineses, romanos, visigodos, musulmanes… todos pasaron por ella sucesivamente, y todos han dejado su huella en esta tierra.

Esta situación perduró a lo largo de los siglos: era tal su fama como una de las más productivas fincas de labor de España que baste decir que, tras la Guerra de Independencia contra la Francia de Napoleón, fue ofrecida al General Palafox, defensor de Zaragoza, como recompensa a los servicios prestados a la patria.

En el año 2.005 muchas cosas habían cambiado en Montanchuelos, pero, al igual que en siglos pretéritos, cereales, olivos y viñedos seguían ofreciendo sus mejores frutos. Fue en esta fecha cuando se constituyó Bodegas Calar, nacida en un entorno donde la viña crece y se desarrolla con la sobriedad y el reposo que son la esencia de la Mancha.

Con una altitud media de 650 m. sobre el nivel del mar, el clima de esta región es continental, con inviernos fríos y veranos calurosos, una oscilación térmica muy acusada entre el día y la noche en cualquier estación y un régimen pluviométrico medio de 400 mm anuales.

La finca se extiende por el valle del río Jabalón, que es el centro de la zona volcánica de la comarca de Calatrava: el vulcanismo reciente se refleja claramente en el relieve en forma de volcanes extinguidos, maares, coladas o hervideros, y ha contribuido a la composición peculiar de sus suelos.

Datos principales
Año de fundación:
2005
Propietario
José Carlos García Vega y Manuel Guzmán