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Vinos de Alta Alella

Alta Alella es un proyecto familiar que comenzó a principios de los noventa. El enólogo y emprendedor Josep Maria Pujol-Busquets junto a su mujer Cristina Guillén, que con gran entusiasmo iniciaron...

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Vinos por página 12 24 36
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Bodega: Alta Alella

Alta Alella es un proyecto familiar que comenzó a principios de los noventa. El enólogo y emprendedor Josep Maria Pujol-Busquets junto a su mujer Cristina Guillén, que con gran entusiasmo iniciaron esta aventura enológica, adquiriendo la finca Can Genís, de reminiscencias noucentistas, situada en la zona agrícola del Parque Natural Serralada de Marina, entre los Municipios de Alella y Tiana.

En 1991, Alta Alella plantó sus primeras viñas, junto a la variedad tradicional de Alella, Pansa Blanca (Xarel·lo), seguido de una diversidad de variedades, entre las que cabe destacar la olvidada Mataró, que no se cultivaba desde los tiempos de la filoxera. Se construyó la bodega y se reformó la masía.

Trás 10 años, en 2001, ya estaban listos para elaborar sus primeros vinos, fruto de las 6 hectáreas distribuidas en terrazas y laderas. Actualmente, en la DO Alella, Alta Alella cuenta con 25 hectáreas, situadas a una altitud de entre 100 y 250 metros sobre el nivel del mar. Desde sus inicios, toda la producción de Alta Alella se ha basado en la agricultura ecológica certificada, conscientes de la importancia de mantener una biodiversidad y un ecosistema agrícola equilibrados que respeten la flora y fauna autóctonas del entorno. La normativa excluye todo tipo de tratamiento con pesticidas y herbicidas, por lo que muchas de las técnicas utilizadas son ancestrales. La vendimia se realiza de modo manual y tiene una duración aproximada de dos meses, buscando el momento óptimo para la vendimia de cada variedad, mediante un experto y riguroso control de maduración.

En la actualidad, Alta Alella ha llegado a su nivel de consolidación como finca y como marca de calidad, apostando por el enoturismo y la construcción de un centro de recepción de visitas en un entorno vitícola único, ofreciendo a los amantes del vino y del cava, la degustación de sus productos, fruto de una elaboración artesanal y de màxima expresión, entre magníficas vistas del Mar Mediterráneo.
La propiedad ha sido declarada y certificada ecológica desde su origen y no emplean herbicidas, pesticidas, ni insecticidas.

La finca está ubicada a tan sólo dos kilómetros del Mediterráneo, y las viñas están situadas sobre pendientes y terrazas de entre 100 y 250 metros de altitud y sobre suelo de sauló, uno de los factores que más marca a los vinos de Alta Alella. El sauló es un suelo ácido con niveles muy bajos de calcárea activa, poca materia orgánica y baja retención de agua.

Alta Alella es un proyecto familiar que comenzó a principios de los noventa. El enólogo y emprendedor Josep Maria Pujol-Busquets junto a su mujer Cristina Guillén, que con gran entusiasmo iniciaron esta aventura enológica, adquiriendo la finca Can Genís, de reminiscencias noucentistas, situada en la zona agrícola del Parque Natural Serralada de Marina, entre los Municipios de Alella y Tiana.

En 1991, Alta Alella plantó sus primeras viñas, junto a la variedad tradicional de Alella, Pansa Blanca (Xarel·lo), seguido de una diversidad de variedades, entre las que cabe destacar la olvidada Mataró, que no se cultivaba desde los tiempos de la filoxera. Se construyó la bodega y se reformó la masía.

Trás 10 años, en 2001, ya estaban listos para elaborar sus primeros vinos, fruto de las 6 hectáreas distribuidas en terrazas y laderas. Actualmente, en la DO Alella, Alta Alella cuenta con 25 hectáreas, situadas a una altitud de entre 100 y 250 metros sobre el nivel del mar. Desde sus inicios, toda la producción de Alta Alella se ha basado en la agricultura ecológica certificada, conscientes de la importancia de mantener una biodiversidad y un ecosistema agrícola equilibrados que respeten la flora y fauna autóctonas del entorno. La normativa excluye todo tipo de tratamiento con pesticidas y herbicidas, por lo que muchas de las técnicas utilizadas son ancestrales. La vendimia se realiza de modo manual y tiene una duración aproximada de dos meses, buscando el momento óptimo para la vendimia de cada variedad, mediante un experto y riguroso control de maduración.

En la actualidad, Alta Alella ha llegado a su nivel de consolidación como finca y como marca de calidad, apostando por el enoturismo y la construcción de un centro de recepción de visitas en un entorno vitícola único, ofreciendo a los amantes del vino y del cava, la degustación de sus productos, fruto de una elaboración artesanal y de màxima expresión, entre magníficas vistas del Mar Mediterráneo.
La propiedad ha sido declarada y certificada ecológica desde su origen y no emplean herbicidas, pesticidas, ni insecticidas.

La finca está ubicada a tan sólo dos kilómetros del Mediterráneo, y las viñas están situadas sobre pendientes y terrazas de entre 100 y 250 metros de altitud y sobre suelo de sauló, uno de los factores que más marca a los vinos de Alta Alella. El sauló es un suelo ácido con niveles muy bajos de calcárea activa, poca materia orgánica y baja retención de agua.

Datos principales
Año de fundación:
1991
Propietario
Josep María Pujol-Busquets Camps