Champagne Krug

La Maison Krug fue fundada en Reims en 1843 por Joseph Krug, un visionario no conformista que comprendió que la verdadera esencia del champagne es el placer en sí mismo. Su sueño fue el de o...

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Bodega: Krug

La Maison Krug fue fundada en Reims en 1843 por Joseph Krug, un visionario no conformista que comprendió que la verdadera esencia del champagne es el placer en sí mismo. Su sueño fue el de ofrecer lo mejor de cada añada, independientemente del impacto climático del año.

Prestar la máxima atención al carácter del viñedo, respetar la individualidad de cada parcela y su vino, así como construir una extensa biblioteca de vinos de reserva de años diferentes, fue lo que permitió a Joseph Krug cumplir su sueño. Bajo un enfoque insólito sobre la elaboración del champagne, decidió ir más allá de la noción de añada para seguir creando la expresión más generosa de champagne año tras año.

Instauró una Maison en el que todos los Champagnes tienen el mismo nivel de distinción, cada uno ilustrando una expresión particular de la naturaleza. Es por eso y mucho más que Krug es la única Maison de Champagne que elabora solo cuvées de prestige todos los años desde su fundación.

Eric Lebel es el maestro bodeguero desde 1998 de Krug. Joseph Krug fundó esta maison bajo una premisa, la de hacer cada año un gran champán, con una calidad constante, fueran cuales fueran las condiciones. Por ello, Eric Lebel se enfrenta cada año al reto de encontrar la fórmula idónea del Grande Cuvée, la referencia de la marca.

Los viñedos de Krug se estructuran en pequeñas parcelas, que se tratan de forma individual hasta la elaboración final. Para hacer el Grande Cuvée mezclan parte de la última añada con vinos de reserva que almacenadas en la casa. La 172 edición de este champán, la correspondiente a la última cosecha, está compuesta por un coupage de pinot noir, chardonnay y meunier, un 58% de uvas de 2016, y el 42% de una mezcla de 145 vinos de reserva de 11 años diferentes. El más antiguo, de 1998. De ahí, pasa a reposar durante al menos siete años a la bodega, donde convive con botellas centenarias, barriles de roble y grandes tanques de almacenamiento, a una temperatura natural de 12 grados. No saldrá hasta que el tiempo haya hecho su tarea.

La Maison Krug fue fundada en Reims en 1843 por Joseph Krug, un visionario no conformista que comprendió que la verdadera esencia del champagne es el placer en sí mismo. Su sueño fue el de ofrecer lo mejor de cada añada, independientemente del impacto climático del año.

Prestar la máxima atención al carácter del viñedo, respetar la individualidad de cada parcela y su vino, así como construir una extensa biblioteca de vinos de reserva de años diferentes, fue lo que permitió a Joseph Krug cumplir su sueño. Bajo un enfoque insólito sobre la elaboración del champagne, decidió ir más allá de la noción de añada para seguir creando la expresión más generosa de champagne año tras año.

Instauró una Maison en el que todos los Champagnes tienen el mismo nivel de distinción, cada uno ilustrando una expresión particular de la naturaleza. Es por eso y mucho más que Krug es la única Maison de Champagne que elabora solo cuvées de prestige todos los años desde su fundación.

Eric Lebel es el maestro bodeguero desde 1998 de Krug. Joseph Krug fundó esta maison bajo una premisa, la de hacer cada año un gran champán, con una calidad constante, fueran cuales fueran las condiciones. Por ello, Eric Lebel se enfrenta cada año al reto de encontrar la fórmula idónea del Grande Cuvée, la referencia de la marca.

Los viñedos de Krug se estructuran en pequeñas parcelas, que se tratan de forma individual hasta la elaboración final. Para hacer el Grande Cuvée mezclan parte de la última añada con vinos de reserva que almacenadas en la casa. La 172 edición de este champán, la correspondiente a la última cosecha, está compuesta por un coupage de pinot noir, chardonnay y meunier, un 58% de uvas de 2016, y el 42% de una mezcla de 145 vinos de reserva de 11 años diferentes. El más antiguo, de 1998. De ahí, pasa a reposar durante al menos siete años a la bodega, donde convive con botellas centenarias, barriles de roble y grandes tanques de almacenamiento, a una temperatura natural de 12 grados. No saldrá hasta que el tiempo haya hecho su tarea.

Datos principales
Año de fundación:
1843
Propietario
LVMH