Champagne Perrier Jouët

Desde 1811, la Maison Perrier-Jouët elabora sus vinos con un estilo único: floral, elegante y cincelado. Dos siglos de patrimonio transmitidos en el silencio de las bodegas de la Mais...

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Bodega: Perrier-Jouët

Desde 1811, la Maison Perrier-Jouët elabora sus vinos con un estilo único: floral, elegante y cincelado. Dos siglos de patrimonio transmitidos en el silencio de las bodegas de la Maison, como los artesanos que perpetúan celosamente sus secretos de padres a hijos. Una Maison artesanal.

Fundada en 1811 en Epernay, Francia, por Pierre Nicolas Marie Perrier y su esposa Adèle Joüet, poco después de su matrimonio. La casa Perrier-Joüet es conocida por su champán brut Belle Epoque, también llamada “Fleur de Champagne” al otro lado del Atlántico.

65 hectáreas que se han clasificado con un 99,2% en la «escala de Grand Crus» y que engloban cinco de los crus más importantes, sin los cuales no sería posible la existencia de este excepcional champagne. Las mejores parcelas están integradas dentro de lo que se denomina "el triángulo mágico de Champagne", en los pueblos de Cramant y Avize -en la Côte des Blancs, el reino de la chardonnay-, Mailly (en la Montagne de Reims, donde se cultiva la variedad pinot noir), Aÿ y Dizy (en el valle del Marne, donde conviven las dos pinots, noir y meunier).

Además, desde hace varias generaciones, Perrier-Jouët trabaja con un conjunto de viticultores que proveen a la casa de uvas de gran calidad, en volúmenes acordes a las necesidades de cada cosecha. Sin duda, el carácter distintivo está determinado por la finura de las cepas de chardonnay, bien complementado por la frescura frutal, la potencia y el perfil vinoso que aportan los distintos porcentajes de pinot noir y pinot meunier.

Hervé Deschamps, Chef de Caves desde 1993 y actual depositario de esta herencia, representa bien esta filosofía de artesanos creadores diseñando cada cuvée como una obra única, a la manera de un artesano del vino.

Desde 1811, la Maison Perrier-Jouët elabora sus vinos con un estilo único: floral, elegante y cincelado. Dos siglos de patrimonio transmitidos en el silencio de las bodegas de la Maison, como los artesanos que perpetúan celosamente sus secretos de padres a hijos. Una Maison artesanal.

Fundada en 1811 en Epernay, Francia, por Pierre Nicolas Marie Perrier y su esposa Adèle Joüet, poco después de su matrimonio. La casa Perrier-Joüet es conocida por su champán brut Belle Epoque, también llamada “Fleur de Champagne” al otro lado del Atlántico.

65 hectáreas que se han clasificado con un 99,2% en la «escala de Grand Crus» y que engloban cinco de los crus más importantes, sin los cuales no sería posible la existencia de este excepcional champagne. Las mejores parcelas están integradas dentro de lo que se denomina "el triángulo mágico de Champagne", en los pueblos de Cramant y Avize -en la Côte des Blancs, el reino de la chardonnay-, Mailly (en la Montagne de Reims, donde se cultiva la variedad pinot noir), Aÿ y Dizy (en el valle del Marne, donde conviven las dos pinots, noir y meunier).

Además, desde hace varias generaciones, Perrier-Jouët trabaja con un conjunto de viticultores que proveen a la casa de uvas de gran calidad, en volúmenes acordes a las necesidades de cada cosecha. Sin duda, el carácter distintivo está determinado por la finura de las cepas de chardonnay, bien complementado por la frescura frutal, la potencia y el perfil vinoso que aportan los distintos porcentajes de pinot noir y pinot meunier.

Hervé Deschamps, Chef de Caves desde 1993 y actual depositario de esta herencia, representa bien esta filosofía de artesanos creadores diseñando cada cuvée como una obra única, a la manera de un artesano del vino.

Datos principales
Año de fundación:
1811
Propietario
Pernod Ricard