Con 60 ha en la región de Kamptal, Willi Bründlmayer es el mayor productor vinícola de Austria. Es famoso por un magnífico Riesling pero también por el provecho que saca a la v...

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Bodega: Bründlmayer

Con 60 ha en la región de Kamptal, Willi Bründlmayer es el mayor productor vinícola de Austria. Es famoso por un magnífico Riesling pero también por el provecho que saca a la variedad local, la Grüner Veltliner, con la cual obtiene unos blancos de gran personalidad. El viñedo de Alte Reben, con más de medio siglo, es uno de los tesoros más preciados de Bründlmayer, quien a partir de la fruta de este pago elabora un blanco seco rico y complejo, que puede conservarse en la bodega hasta quince años.

Weingut Bründlmayer está situado en Langenlois, a unos 70 km al noroeste de Viena, río arriba a lo largo del Danubio en el valle de Kamp de la Baja Austria. Las colinas boscosas de Waldviertel protegen los viñedos de los fríos vientos del noroeste. Durante el día, el sol calienta las terrazas pedregosas, mientras que por la noche el aire fresco y fragante del bosque se desplaza a través del valle de Kamp hacia el Langenloiser Arena.

Los amantes del vino más puntillosos deberán saber que Bründlmayer no despalilla y prensa los racimos muy lentamente para así conseguir de una forma natural una corta maceración. Gracias a sus bajos rendimientos, sus vinos ofrecen un potencial alcohólico suficiente para no recurrir nunca a la chaptalización. Además, trabaja de la forma más natural, fermentando los mostos con sus propias levaduras.

El Kamtal, una pequeña zona de vinos de 4.000 ha, no es de las mas conocidas de Austria, aunque algunos de los productores mas reputados del país están asentados ahí. El clima es bastante más caluroso que en la famosa vecina, La Wachau. Aquí, el valle del Danubio está más abierto y la influencia de las llanuras del Este se hace ya patente. El terreno está dominado pro terrazas arcillosas que producen vinos de la variedad Grüner Veltliner, muy compactos y vigorosos. Pero el verdadero tesoro que alberga la zona es el Heilingestein, una roca enorme de arenisco y conglomerados volcánicos en cuyas pendientes se encuentran 30 ha de viñedo de Riesling de extraordinaria calidad.

Willi Bründlmayer, la estrella indiscutible del Kamptal, dispone de muy pocas hectáreas en propiedad. A principios de los 90 adoptó una forma de poda que lleva el nombre de su vino Lyra, se trata de levantar la cepa de tronco doble con una vara. La densidad de la plantación no es muy alta.

La filosofía de Bründlmayer es simple, no hace nada que no sea verdaderamente necesario. Este lema lo aplica tanto en el viñedo como en la bodega. No despalilla y la prensa es muy lenta para conseguir de una forma natural una corta maceración de los racimos en la prensa. Gracias a sus bajos rendimientos sus caldos concentrados ofrecen un potencial alcohólico suficiente para no recurrir nunca a la chaptalización o sea la adición de azúcar de caña en los mostos.

El trabajo es lo más natural posible. Los vinos fermentan con sus propias levaduras. Los vinos se caracterizan por una combinación de días calurosos y noches frías, la reunión de los valles del Danubio y Kamp y la diversidad geológica y climática de los viñedos

Su verdadera dedicación, aparte de la Riesling, es la Grüner Veltliner, la uva blanca autóctona por excelencia en Austria y abarca un 35% de la producción de la bodega. La Grüner Veltliner muestra una increíble diversidad de caracteres, que van desde agradable "ligero y seco" (L & T), a los vinos de viñas clasificados, como Käferberg o Lamm.

La cosecha tiene lugar entre Septiembre y noviembre. Básicamente, los racimos son seleccionados a mano y cosechadas en cajas pequeñas, reordena si es necesario y transportada a la bodega tan rápidamente como sea posible.

Envejecimiento tiene lugar en una bodega perfectamente climatizados con alta humedad. Dependiendo de la variedad, los vinos siguen siendo de 3 a 18 meses en barrica.

Con 60 ha en la región de Kamptal, Willi Bründlmayer es el mayor productor vinícola de Austria. Es famoso por un magnífico Riesling pero también por el provecho que saca a la variedad local, la Grüner Veltliner, con la cual obtiene unos blancos de gran personalidad. El viñedo de Alte Reben, con más de medio siglo, es uno de los tesoros más preciados de Bründlmayer, quien a partir de la fruta de este pago elabora un blanco seco rico y complejo, que puede conservarse en la bodega hasta quince años.

Weingut Bründlmayer está situado en Langenlois, a unos 70 km al noroeste de Viena, río arriba a lo largo del Danubio en el valle de Kamp de la Baja Austria. Las colinas boscosas de Waldviertel protegen los viñedos de los fríos vientos del noroeste. Durante el día, el sol calienta las terrazas pedregosas, mientras que por la noche el aire fresco y fragante del bosque se desplaza a través del valle de Kamp hacia el Langenloiser Arena.

Los amantes del vino más puntillosos deberán saber que Bründlmayer no despalilla y prensa los racimos muy lentamente para así conseguir de una forma natural una corta maceración. Gracias a sus bajos rendimientos, sus vinos ofrecen un potencial alcohólico suficiente para no recurrir nunca a la chaptalización. Además, trabaja de la forma más natural, fermentando los mostos con sus propias levaduras.

El Kamtal, una pequeña zona de vinos de 4.000 ha, no es de las mas conocidas de Austria, aunque algunos de los productores mas reputados del país están asentados ahí. El clima es bastante más caluroso que en la famosa vecina, La Wachau. Aquí, el valle del Danubio está más abierto y la influencia de las llanuras del Este se hace ya patente. El terreno está dominado pro terrazas arcillosas que producen vinos de la variedad Grüner Veltliner, muy compactos y vigorosos. Pero el verdadero tesoro que alberga la zona es el Heilingestein, una roca enorme de arenisco y conglomerados volcánicos en cuyas pendientes se encuentran 30 ha de viñedo de Riesling de extraordinaria calidad.

Willi Bründlmayer, la estrella indiscutible del Kamptal, dispone de muy pocas hectáreas en propiedad. A principios de los 90 adoptó una forma de poda que lleva el nombre de su vino Lyra, se trata de levantar la cepa de tronco doble con una vara. La densidad de la plantación no es muy alta.

La filosofía de Bründlmayer es simple, no hace nada que no sea verdaderamente necesario. Este lema lo aplica tanto en el viñedo como en la bodega. No despalilla y la prensa es muy lenta para conseguir de una forma natural una corta maceración de los racimos en la prensa. Gracias a sus bajos rendimientos sus caldos concentrados ofrecen un potencial alcohólico suficiente para no recurrir nunca a la chaptalización o sea la adición de azúcar de caña en los mostos.

El trabajo es lo más natural posible. Los vinos fermentan con sus propias levaduras. Los vinos se caracterizan por una combinación de días calurosos y noches frías, la reunión de los valles del Danubio y Kamp y la diversidad geológica y climática de los viñedos

Su verdadera dedicación, aparte de la Riesling, es la Grüner Veltliner, la uva blanca autóctona por excelencia en Austria y abarca un 35% de la producción de la bodega. La Grüner Veltliner muestra una increíble diversidad de caracteres, que van desde agradable "ligero y seco" (L & T), a los vinos de viñas clasificados, como Käferberg o Lamm.

La cosecha tiene lugar entre Septiembre y noviembre. Básicamente, los racimos son seleccionados a mano y cosechadas en cajas pequeñas, reordena si es necesario y transportada a la bodega tan rápidamente como sea posible.

Envejecimiento tiene lugar en una bodega perfectamente climatizados con alta humedad. Dependiendo de la variedad, los vinos siguen siendo de 3 a 18 meses en barrica.

Datos principales
Propietario
Willi Bründlmayer