Vinos de Château Malartic Lagravière

El Domaine de Lagravière, reconocido desde tiempos inmemoriales por su excelente terruño, fue adquirido a finales del siglo XVIII por la familia del Conde Hippolyte de Maurès de Malar...

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Bodega: Château Malartic-Lagravière

El Domaine de Lagravière, reconocido desde tiempos inmemoriales por su excelente terruño, fue adquirido a finales del siglo XVIII por la familia del Conde Hippolyte de Maurès de Malartic. Al servicio de los ejércitos de los reyes de Francia, este almirante luchó contra los ingleses en los numerosos mares del mundo, mostrando especial valentía en 1756 durante la batalla de Quebec.

La finca fue comprada en 1850 por Madame Arnaud Ricard, que añadió el nombre de Malartic al de Lagravière como homenaje a los antiguos propietarios. La familia Marly fue la última de la estirpe Ricard en dirigir el castillo. Cabe destacar que Jacques Marly fue el director de la finca de 1947 a 1990.

Tras haber gozado de una excelente reputación desde principios del siglo XIX, el Château Malartic-Lagravière fue una de las seis propiedades de Burdeos que entró en la clasificación de Graves en 1953, tanto para sus vinos tintos como blancos. A finales de 1996, el Château entró en una nueva era con la llegada de la familia Bonnie.

En 2017 se cumple el vigésimo aniversario de la gestión familiar de la propiedad. Desde la espectacular metamorfosis llevada a cabo por Alfred y Michèle a su llegada en febrero de 1997, el Château Malartic-Lagravière ha florecido bajo la dirección de sus hijos Véronique y Jean-Jacques, acompañados por sus respectivos cónyuges Bruno y Séverine.

El Château Malartic-Lagravière está situado en una terraza elevada, profundamente marcada por el arroyo Eau Blanche y sus afluentes. Se asienta sobre depósitos de grava de 8 metros de profundidad que datan del periodo cuaternario. El evocador nombre de "Lagravière" subraya la gran calidad manifiesta de los suelos de este viñedo, reputado por su ubicación en la mejor loma de grava de Léognan.

La familia Bonnie siempre ha estado atenta al entorno del viñedo y al impacto de las tareas realizadas por sus equipos en las viñas y las uvas, así como en el entorno: los distintos hábitats, la flora y la fauna, y las fuentes de agua cercanas a las parcelas. Desde 1997 se han introducido en la propiedad varias buenas prácticas a gran escala, con un enfoque de "gestión integrada" (laboreo completo, ausencia de herbicidas, aplicación mínima de tratamientos y gestión integrada de plagas (plantación de kilómetros de seto mixto, cultivo de flores en el barbecho, etc.)

El Domaine de Lagravière, reconocido desde tiempos inmemoriales por su excelente terruño, fue adquirido a finales del siglo XVIII por la familia del Conde Hippolyte de Maurès de Malartic. Al servicio de los ejércitos de los reyes de Francia, este almirante luchó contra los ingleses en los numerosos mares del mundo, mostrando especial valentía en 1756 durante la batalla de Quebec.

La finca fue comprada en 1850 por Madame Arnaud Ricard, que añadió el nombre de Malartic al de Lagravière como homenaje a los antiguos propietarios. La familia Marly fue la última de la estirpe Ricard en dirigir el castillo. Cabe destacar que Jacques Marly fue el director de la finca de 1947 a 1990.

Tras haber gozado de una excelente reputación desde principios del siglo XIX, el Château Malartic-Lagravière fue una de las seis propiedades de Burdeos que entró en la clasificación de Graves en 1953, tanto para sus vinos tintos como blancos. A finales de 1996, el Château entró en una nueva era con la llegada de la familia Bonnie.

En 2017 se cumple el vigésimo aniversario de la gestión familiar de la propiedad. Desde la espectacular metamorfosis llevada a cabo por Alfred y Michèle a su llegada en febrero de 1997, el Château Malartic-Lagravière ha florecido bajo la dirección de sus hijos Véronique y Jean-Jacques, acompañados por sus respectivos cónyuges Bruno y Séverine.

El Château Malartic-Lagravière está situado en una terraza elevada, profundamente marcada por el arroyo Eau Blanche y sus afluentes. Se asienta sobre depósitos de grava de 8 metros de profundidad que datan del periodo cuaternario. El evocador nombre de "Lagravière" subraya la gran calidad manifiesta de los suelos de este viñedo, reputado por su ubicación en la mejor loma de grava de Léognan.

La familia Bonnie siempre ha estado atenta al entorno del viñedo y al impacto de las tareas realizadas por sus equipos en las viñas y las uvas, así como en el entorno: los distintos hábitats, la flora y la fauna, y las fuentes de agua cercanas a las parcelas. Desde 1997 se han introducido en la propiedad varias buenas prácticas a gran escala, con un enfoque de "gestión integrada" (laboreo completo, ausencia de herbicidas, aplicación mínima de tratamientos y gestión integrada de plagas (plantación de kilómetros de seto mixto, cultivo de flores en el barbecho, etc.)

Datos principales
Año de fundación:
1850