Vinos de Malhadinha Nova

En 1998, motivados por el sueño y la pasión, la familia Soares puso sus manos sobre la tierra y dieron nueva vida a la Herdade da Malhadinha Nova, situada en Albernoa, en el...

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Bodega: Malhadinha Nova

En 1998, motivados por el sueño y la pasión, la familia Soares puso sus manos sobre la tierra y dieron nueva vida a la Herdade da Malhadinha Nova, situada en Albernoa, en el corazón del Bajo Alentejo. La propiedad ocupa un total de 450 hectáreas, 80 de las cuales están dedicadas a viñedos orgánicos, olivares y huertos. En 2001, se plantaron las primeras vides y se erigió la bodega.

Además de una bodega, alberga una granja de sementales, construida en 2020, con caballos pura sangre de raza lusitana, vacas alentejanas, cerdos negros ibéricos y ovejas merinas, que se crían en libertad en el bosque circundante.

Las 80 hectáreas de vides brotan en las suaves laderas del suelo de esquisto drenado, insertadas en el terroir y respetando e integrándose en el ecosistema y la biodiversidad existentes.

Las cinco presas esparcidas por la propiedad captan el agua de lluvia. Las estaciones meteorológicas vigilan el correcto crecimiento de las plantas y los sensores de humedad ayudan a gestionar el nivel de estrés hídrico para maximizar su calidad.

En 1998, motivados por el sueño y la pasión, la familia Soares puso sus manos sobre la tierra y dieron nueva vida a la Herdade da Malhadinha Nova, situada en Albernoa, en el corazón del Bajo Alentejo. La propiedad ocupa un total de 450 hectáreas, 80 de las cuales están dedicadas a viñedos orgánicos, olivares y huertos. En 2001, se plantaron las primeras vides y se erigió la bodega.

Además de una bodega, alberga una granja de sementales, construida en 2020, con caballos pura sangre de raza lusitana, vacas alentejanas, cerdos negros ibéricos y ovejas merinas, que se crían en libertad en el bosque circundante.

Las 80 hectáreas de vides brotan en las suaves laderas del suelo de esquisto drenado, insertadas en el terroir y respetando e integrándose en el ecosistema y la biodiversidad existentes.

Las cinco presas esparcidas por la propiedad captan el agua de lluvia. Las estaciones meteorológicas vigilan el correcto crecimiento de las plantas y los sensores de humedad ayudan a gestionar el nivel de estrés hídrico para maximizar su calidad.

Datos principales
Año de fundación:
1998
Propietario
Familia Soares