Hace casi una década que Mario Rovira recaló en el Bierzo en su búsqueda de un lugar donde desarrollar su proyecto más personal tras regresar a España después de formarse en Francia (Burde...

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Bodega: Mario Rovira

Hace casi una década que Mario Rovira recaló en el Bierzo en su búsqueda de un lugar donde desarrollar su proyecto más personal tras regresar a España después de formarse en Francia (Burdeos y Sancerre), California y Nueva Zelanda. Una búsqueda de variedades autóctonas, zonas de montaña, suelos cualitativos y viñedo viejo. Todo ello lo encontró en esta comarca, en la zona de San Lorenzo, al abrigo de los montes Aquilianos.

No es la única región en la que ha puesto sus ojos Mario Rovira, que también elabora en Cádiz y en Barcelona. En 2014 arrancó con su proyecto en San Lúcar de Barrameda buscando en ese momento una crianza biológica para los vinos de palomino con velo de flor y sin fortificar. Así surgió la trilogía que forman Tosca Cerrada bajo velo sin bota -en inoxidable-, el Tosca Cerrada bajo velo en bota y el Tosca de Lentejuela, que es una de las ocho botas que elabora y del que sale 350 botellas. «Es la bota más evolucionada, la más pasada, la más exagerada», apunta.

Hace casi una década que Mario Rovira recaló en el Bierzo en su búsqueda de un lugar donde desarrollar su proyecto más personal tras regresar a España después de formarse en Francia (Burdeos y Sancerre), California y Nueva Zelanda. Una búsqueda de variedades autóctonas, zonas de montaña, suelos cualitativos y viñedo viejo. Todo ello lo encontró en esta comarca, en la zona de San Lorenzo, al abrigo de los montes Aquilianos.

No es la única región en la que ha puesto sus ojos Mario Rovira, que también elabora en Cádiz y en Barcelona. En 2014 arrancó con su proyecto en San Lúcar de Barrameda buscando en ese momento una crianza biológica para los vinos de palomino con velo de flor y sin fortificar. Así surgió la trilogía que forman Tosca Cerrada bajo velo sin bota -en inoxidable-, el Tosca Cerrada bajo velo en bota y el Tosca de Lentejuela, que es una de las ocho botas que elabora y del que sale 350 botellas. «Es la bota más evolucionada, la más pasada, la más exagerada», apunta.

Datos principales
Año de fundación:
2014
Propietario
Mario Rovira