Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.

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"Desde la finca Montanchuelos, en Granátula de Calatrava (Ciudad Real), a 700 m de altitud y plantada íntegramente con la variedad cencibel, nos llega este Calar del río Mundo. Un tinto crianza con la fruta negra como protagonista, ligeros toques especiados y un agradable y fresco paso por boca que invita a beber."

Javier Fuster
Sumiller LAVINIA Ortega y Gasset

Bodega: Bodegas Calar

Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.

Esta zona ha estado habitada desde los albores de la civilización: el Cerro de la Encantada, yacimiento de la Edad del Bronce, se encuentra muy cerca de Granátula por su parte norte. Oretum, capital de la Oretania, estado de los oretanos, pueblo hispano pre-romano, se sitúa al sur. Cartagineses, romanos, visigodos, musulmanes… todos pasaron por ella sucesivamente, y todos han dejado su huella en esta tierra.

Esta situación perduró a lo largo de los siglos: era tal su fama como una de las más productivas fincas de labor de España que baste decir que, tras la Guerra de Independencia contra la Francia de Napoleón, fue ofrecida al General Palafox, defensor de Zaragoza, como recompensa a los servicios prestados a la patria.

De esta finca se enamoró Juan José Moreno Alarcón. Manchego de nacimiento y padre de la generación que actualmente dirige la bodega, compró la finca Montanchuelos quitando el viñedo perdido que allí se encontraba y realizando nuevas plantaciones de la variedad Tempranillo para, en el año 2005, fundar la bodega.

850 hectáreas componen la finca entre extensos olivares, más de 300 hectáreas de cereales y aproximadamente 100 de viñedo de la variedad Tempranillo. De estos viñedos apenas utilizan unas 20 hectáreas seleccionadas pertenecientes a las mejores parcelas para la elaboración de sus vinos.

La finca se extiende por el valle del río Jabalón, que es el centro de la zona volcánica de la comarca de Calatrava: el vulcanismo reciente se refleja claramente en el relieve en forma de volcanes extinguidos, maares, coladas o hervideros, y ha contribuido a la composición peculiar de sus suelos. La Umbría es uno de sus viñedos más especiales.

Con una altitud media de 650 m. sobre el nivel del mar, el clima de esta región es continental, con inviernos fríos y veranos calurosos, una oscilación térmica muy acusada entre el día y la noche en cualquier estación y un régimen pluviométrico medio de 400 mm anuales.

Elaboran únicamente dos vinos en pequeña producción controlando personalmente en todo momento el proceso. Dos vinos creados con la variedad Tempranillo o Cencibel como se la conoce en La Mancha: Ábrego y Calar del río Mundo.

Bodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.

Esta zona ha estado habitada desde los albores de la civilización: el Cerro de la Encantada, yacimiento de la Edad del Bronce, se encuentra muy cerca de Granátula por su parte norte. Oretum, capital de la Oretania, estado de los oretanos, pueblo hispano pre-romano, se sitúa al sur. Cartagineses, romanos, visigodos, musulmanes… todos pasaron por ella sucesivamente, y todos han dejado su huella en esta tierra.

Esta situación perduró a lo largo de los siglos: era tal su fama como una de las más productivas fincas de labor de España que baste decir que, tras la Guerra de Independencia contra la Francia de Napoleón, fue ofrecida al General Palafox, defensor de Zaragoza, como recompensa a los servicios prestados a la patria.

De esta finca se enamoró Juan José Moreno Alarcón. Manchego de nacimiento y padre de la generación que actualmente dirige la bodega, compró la finca Montanchuelos quitando el viñedo perdido que allí se encontraba y realizando nuevas plantaciones de la variedad Tempranillo para, en el año 2005, fundar la bodega.

850 hectáreas componen la finca entre extensos olivares, más de 300 hectáreas de cereales y aproximadamente 100 de viñedo de la variedad Tempranillo. De estos viñedos apenas utilizan unas 20 hectáreas seleccionadas pertenecientes a las mejores parcelas para la elaboración de sus vinos.

La finca se extiende por el valle del río Jabalón, que es el centro de la zona volcánica de la comarca de Calatrava: el vulcanismo reciente se refleja claramente en el relieve en forma de volcanes extinguidos, maares, coladas o hervideros, y ha contribuido a la composición peculiar de sus suelos. La Umbría es uno de sus viñedos más especiales.

Con una altitud media de 650 m. sobre el nivel del mar, el clima de esta región es continental, con inviernos fríos y veranos calurosos, una oscilación térmica muy acusada entre el día y la noche en cualquier estación y un régimen pluviométrico medio de 400 mm anuales.

Elaboran únicamente dos vinos en pequeña producción controlando personalmente en todo momento el proceso. Dos vinos creados con la variedad Tempranillo o Cencibel como se la conoce en La Mancha: Ábrego y Calar del río Mundo.

Datos principales
Año de fundación:
2005
Propietario
José Carlos García Vega y Manuel Guzmán