Vinos de Pago De Los Capellanes

Pago de los Capellanes

Fundada en el pueblo burgalés de Pedrosa de Duero en 1996, esta bodega familiar es el primer proyecto vinícola de la familia Rodero Villa y fue recientemente elegida una de las 100 mejore...

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Bodega: Pago de los Capellanes

Fundada en el pueblo burgalés de Pedrosa de Duero en 1996, esta bodega familiar es el primer proyecto vinícola de la familia Rodero Villa y fue recientemente elegida una de las 100 mejores bodegas del mundo por la revista Wine & Spirits.

Se encuentran en una zona de la Ribera del Duero es especialmente privilegiada por su clima y sus suelos. Un reciente análisis de Ferran Centelles para Jancis Robinson así lo afirma, basándose en notas de cata para localizar las mejores áreas de viñedo de la apelación.

El gran contraste de temperatura de más de 20 grados entre el día y la noche favorece la maduración de los racimos, potencia su grado alcohólico, el color y los taninos, además de ayudar a mantener una acidez muy equilibrada.

Los suelos están compuestos mayoritariamente por arcilla, grava y arena, aportando a la viña drenaje natural y reservas naturales de hidratación y temperatura, lo que dará pie a vinos aterciopelados con una marcada estructura y mineralidad.

Los vinos tintos se elaboran con la variedad autóctona tempranillo, caracterizada por su gruesa piel, que la protege de las condiciones extremas de la zona y da pie a vinos intensos en lo que a color, estructura y carga tánica se refiere.

Perseguen expresar el paisaje a través de vinos artesanales, complejos y de larga vida por delante, concebidos para disfrutar. Cuidan la tierra a través de manejos tradicionales y viticultura de precisión personalizando los trabajos de cada parcela para dar respuesta a su diversidad. Mediante una serie de podas (en seco, en verde, desnietes y aclareos) a lo largo del ciclo vegetativo, dejando sólo 5000kg/ha garantizando calidad, concentración y complejidad en la materia prima.

El proceso de crianza se lleva a cabo en una bodega subterránea con un calado de 10 metros de profundidad. Allí reposan los vinos en barricas de roble francés nuevo (de 1 a 3 años) hasta que alcanzan la madurez óptima para su mezcla o coupage. Una selección de 22 tipos de roble francés según su origen (Alier, Nevers, Centro) secado al aire libre (de 24 a 60 meses) y tostado, ayudan a envejecer el vino.

La bodega se sitúa abrazando varios nogales centenarios, formando un claustro en el que nunca se pierde de vista el viñedo Todas las funciones se desarrollan alrededor de este gran patio; bodega de elaboración, crianza, embotellado y expedición. Completa el conjunto el Edificio Social, concebido como elemento de unión entre las diferentes partes, aparece sin hacer ruido una figura apaisada y pura que enmarca el paisaje propone un recorrido fluido y amable.

Fundada en el pueblo burgalés de Pedrosa de Duero en 1996, esta bodega familiar es el primer proyecto vinícola de la familia Rodero Villa y fue recientemente elegida una de las 100 mejores bodegas del mundo por la revista Wine & Spirits.

Se encuentran en una zona de la Ribera del Duero es especialmente privilegiada por su clima y sus suelos. Un reciente análisis de Ferran Centelles para Jancis Robinson así lo afirma, basándose en notas de cata para localizar las mejores áreas de viñedo de la apelación.

El gran contraste de temperatura de más de 20 grados entre el día y la noche favorece la maduración de los racimos, potencia su grado alcohólico, el color y los taninos, además de ayudar a mantener una acidez muy equilibrada.

Los suelos están compuestos mayoritariamente por arcilla, grava y arena, aportando a la viña drenaje natural y reservas naturales de hidratación y temperatura, lo que dará pie a vinos aterciopelados con una marcada estructura y mineralidad.

Los vinos tintos se elaboran con la variedad autóctona tempranillo, caracterizada por su gruesa piel, que la protege de las condiciones extremas de la zona y da pie a vinos intensos en lo que a color, estructura y carga tánica se refiere.

Perseguen expresar el paisaje a través de vinos artesanales, complejos y de larga vida por delante, concebidos para disfrutar. Cuidan la tierra a través de manejos tradicionales y viticultura de precisión personalizando los trabajos de cada parcela para dar respuesta a su diversidad. Mediante una serie de podas (en seco, en verde, desnietes y aclareos) a lo largo del ciclo vegetativo, dejando sólo 5000kg/ha garantizando calidad, concentración y complejidad en la materia prima.

El proceso de crianza se lleva a cabo en una bodega subterránea con un calado de 10 metros de profundidad. Allí reposan los vinos en barricas de roble francés nuevo (de 1 a 3 años) hasta que alcanzan la madurez óptima para su mezcla o coupage. Una selección de 22 tipos de roble francés según su origen (Alier, Nevers, Centro) secado al aire libre (de 24 a 60 meses) y tostado, ayudan a envejecer el vino.

La bodega se sitúa abrazando varios nogales centenarios, formando un claustro en el que nunca se pierde de vista el viñedo Todas las funciones se desarrollan alrededor de este gran patio; bodega de elaboración, crianza, embotellado y expedición. Completa el conjunto el Edificio Social, concebido como elemento de unión entre las diferentes partes, aparece sin hacer ruido una figura apaisada y pura que enmarca el paisaje propone un recorrido fluido y amable.

Datos principales
Año de fundación:
1996
Propietario
Familia Rodero Villa