Vinos de Rico Nuevo

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vinos de Cebreros está consiguiendo impulsar proyectos vitivinícolas en su amplia zona de actuación, situada al este de la provincia de Ávila. Uno d...

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Bodega: Rico Nuevo

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vinos de Cebreros está consiguiendo impulsar proyectos vitivinícolas en su amplia zona de actuación, situada al este de la provincia de Ávila. Uno de esos proyectos es el puesto en marcha desde el año 2017 por Juan Antonio Martín y su hijo Juan Andrés en el municipio de Burgohondo, recuperando unas viñas de entre 80 y 120 años, así como la tradición familiar de elaborar vinos en unas tierras en las que la ‘reina’ sigue siendo la garnacha.

Esa tradición fue iniciada por el tatarabuelo de Juan Andrés, Catalino Martín, mientras que su hijo Felipe la continuó y el hijo de este último, otro Catalino, prosiguió con la elaboración de vinos, junto a su esposa Fidela Molero, que a sus 85 años sigue vinculada a esta actividad, ya que sigue siendo la propietaria de buena parte de los viñedos que ahora forman parte de la bodega Rico Nuevo Viticultores.

La vinculación con sus orígenes abulenses sigue siendo tan fuerte que en 2016, cuando caminaba con su padre por el pueblo, al ver los viñedos de su familia, comenzaron a pergeñar la idea de poner en marcha lo que hoy en día es la bodega ‘Rico Nuevo Viticultores’, gracias a viejas viñas situadas en pequeñas parcelas que en la actualidad suman un total de 12 hectáreas, distribuidas en una treintena de parcelas.

El 95% de ellas se encuentran en el término municipal de Burgohondo, la mitad aproximadamente propiedad de la familia, mientras que el 5% restante han sido arrendadas a sus propietarios en los vecinos municipios de Navalmoral de la Sierra y Navatalgordo.

Precisamente en este último se sitúa el viñedo más alto de la DOP, a 1.190 metros, cerca de 200 metros más que el resto de unas viñas cuya antigüedad ronda o supera el siglo de vida. Aunque la idea surgió en 2016 y al año siguiente comenzaron a cultivar, no fue hasta 2018 cuando realizaron la primera vendimia: el 90% de garnacha, la variedad típica de la zona, y el 10% restante de albillo real.

Para ello, contaron con el enólogo navarro Julio Prieto, que se enamoró de la zona y de sus viñedos, entrando a formar parte de este proyecto como socio. Un proyecto que, al igual que otros que también han empezado a andar dentro de la DOP, está contribuyendo, no solo a generar riqueza en la comarca, sino también a recuperar unas viñas que se venían perdiendo desde los años ochenta.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vinos de Cebreros está consiguiendo impulsar proyectos vitivinícolas en su amplia zona de actuación, situada al este de la provincia de Ávila. Uno de esos proyectos es el puesto en marcha desde el año 2017 por Juan Antonio Martín y su hijo Juan Andrés en el municipio de Burgohondo, recuperando unas viñas de entre 80 y 120 años, así como la tradición familiar de elaborar vinos en unas tierras en las que la ‘reina’ sigue siendo la garnacha.

Esa tradición fue iniciada por el tatarabuelo de Juan Andrés, Catalino Martín, mientras que su hijo Felipe la continuó y el hijo de este último, otro Catalino, prosiguió con la elaboración de vinos, junto a su esposa Fidela Molero, que a sus 85 años sigue vinculada a esta actividad, ya que sigue siendo la propietaria de buena parte de los viñedos que ahora forman parte de la bodega Rico Nuevo Viticultores.

La vinculación con sus orígenes abulenses sigue siendo tan fuerte que en 2016, cuando caminaba con su padre por el pueblo, al ver los viñedos de su familia, comenzaron a pergeñar la idea de poner en marcha lo que hoy en día es la bodega ‘Rico Nuevo Viticultores’, gracias a viejas viñas situadas en pequeñas parcelas que en la actualidad suman un total de 12 hectáreas, distribuidas en una treintena de parcelas.

El 95% de ellas se encuentran en el término municipal de Burgohondo, la mitad aproximadamente propiedad de la familia, mientras que el 5% restante han sido arrendadas a sus propietarios en los vecinos municipios de Navalmoral de la Sierra y Navatalgordo.

Precisamente en este último se sitúa el viñedo más alto de la DOP, a 1.190 metros, cerca de 200 metros más que el resto de unas viñas cuya antigüedad ronda o supera el siglo de vida. Aunque la idea surgió en 2016 y al año siguiente comenzaron a cultivar, no fue hasta 2018 cuando realizaron la primera vendimia: el 90% de garnacha, la variedad típica de la zona, y el 10% restante de albillo real.

Para ello, contaron con el enólogo navarro Julio Prieto, que se enamoró de la zona y de sus viñedos, entrando a formar parte de este proyecto como socio. Un proyecto que, al igual que otros que también han empezado a andar dentro de la DOP, está contribuyendo, no solo a generar riqueza en la comarca, sino también a recuperar unas viñas que se venían perdiendo desde los años ochenta.

Datos principales
Año de fundación:
1932
Propietario
Juan Antonio Martín