Ubicada en el municipio de Herreros del Jamuz, la bodega Fuentes del Silencio es un proyecto impulsado por un matrimonio de emprendedores (Miguel Ángel Alonso y María José Galera), qu...

Leer más

Bodega: Fuentes del Silencio

Ubicada en el municipio de Herreros del Jamuz, la bodega Fuentes del Silencio es un proyecto impulsado por un matrimonio de emprendedores (Miguel Ángel Alonso y María José Galera), quienes han confiado en el saber hacer de la enóloga Marta Ramas y el asesoramiento del enólogo experto en Mencías Raúl Pérez. Todos ellos llevan trabajando desde hace cuatro años con el propósito de recuperar la esencia del Jamuz leonés, practicando una viticultura integrada y potenciando al máximo los métodos tradicionales para convertirse en un testimonio vivo de la historia vitivinícola del noroeste de España.

Esta bodega leonesa lleva trabajando cuatro años con viñedos viejos de más de 100 años –algunos prefiloxéricos– de las variedades autóctonas Mencía y Prieto Picudo con la finalidad de revalorizar la viticultura de la zona del Jamuz a través de la elaboración de vinos singulares de producción muy limitada.

La viticultura se puede considerar heroica con viñedos muy rastreros, con gran vitalidad para lo extremo del clima. Muchas parcelas lindan ya con el monte o están simplemente rodeadas e incluso invadidas por el mismo siendo complicado frenar el avance de la jara y las encinas.

La principal labor de la bodega consiste en la recuperación de viñedos, muchos de ellos en pequeñas parcelas, aislados, rodeados o ya invadidos por el monte y algunas veces en franco estado de abandono. Poco a poco se ha ido adquiriendo hasta casi 15 Ha de viñedo centenario lo cuales sumados a los viñedos iniciales, lo que ha permitido disponer a Fuentes de Silencio de unas 20 hectáreas de viñedo.

Toda esta labor, ha representado para la zona una bocanada de aire fresco. La avanzada edad de la población hace que no haya ninguna actividad económica y que los cultivos entre ellos, la vid, se abandonen. Con la recuperación del viñedo se ha logrado dar trabajo a un pequeño grupo de jóvenes de la zona, lo que les permite establecerse con sus familias y dar vida a estos pequeños pueblos. El principal objetivo está orientado a revitalizar el valle y dar a conocer la excepcional calidad de estos viñedos centenarios.

Ubicada en el municipio de Herreros del Jamuz, la bodega Fuentes del Silencio es un proyecto impulsado por un matrimonio de emprendedores (Miguel Ángel Alonso y María José Galera), quienes han confiado en el saber hacer de la enóloga Marta Ramas y el asesoramiento del enólogo experto en Mencías Raúl Pérez. Todos ellos llevan trabajando desde hace cuatro años con el propósito de recuperar la esencia del Jamuz leonés, practicando una viticultura integrada y potenciando al máximo los métodos tradicionales para convertirse en un testimonio vivo de la historia vitivinícola del noroeste de España.

Esta bodega leonesa lleva trabajando cuatro años con viñedos viejos de más de 100 años –algunos prefiloxéricos– de las variedades autóctonas Mencía y Prieto Picudo con la finalidad de revalorizar la viticultura de la zona del Jamuz a través de la elaboración de vinos singulares de producción muy limitada.

La viticultura se puede considerar heroica con viñedos muy rastreros, con gran vitalidad para lo extremo del clima. Muchas parcelas lindan ya con el monte o están simplemente rodeadas e incluso invadidas por el mismo siendo complicado frenar el avance de la jara y las encinas.

La principal labor de la bodega consiste en la recuperación de viñedos, muchos de ellos en pequeñas parcelas, aislados, rodeados o ya invadidos por el monte y algunas veces en franco estado de abandono. Poco a poco se ha ido adquiriendo hasta casi 15 Ha de viñedo centenario lo cuales sumados a los viñedos iniciales, lo que ha permitido disponer a Fuentes de Silencio de unas 20 hectáreas de viñedo.

Toda esta labor, ha representado para la zona una bocanada de aire fresco. La avanzada edad de la población hace que no haya ninguna actividad económica y que los cultivos entre ellos, la vid, se abandonen. Con la recuperación del viñedo se ha logrado dar trabajo a un pequeño grupo de jóvenes de la zona, lo que les permite establecerse con sus familias y dar vida a estos pequeños pueblos. El principal objetivo está orientado a revitalizar el valle y dar a conocer la excepcional calidad de estos viñedos centenarios.

Datos principales
Año de fundación:
2013
Propietario
María José Galera y Miguel Ángel Alonso