Viticultor polifacético, Telmo Rodríguez poco tiene que ver con el modelo del bodeguero riojano tradicional. Y no porque le falte estirpe: su padre, Jaime, es el fundador de la Granja Rem...

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Bodega: Telmo Rodríguez

Viticultor polifacético, Telmo Rodríguez poco tiene que ver con el modelo del bodeguero riojano tradicional. Y no porque le falte estirpe: su padre, Jaime, es el fundador de la Granja Remelluri, referencia de calidad en Rioja durante los últimos 40 años.

Lejos de aprovechar el prestigio de la bodega de su familia, Telmo prefirió escribir su propia historia, y tras formarse en Burdeos y recoger experiencia en el valle del Ródano, se lanzó a desarrollar su propio proyecto: la Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez, con la que elabora vinos –únicamente a partir de variedades autóctonas– en distintos puntos del viñedo español: Rioja, Cigales, Rueda, Toro, Ribera del Duero, Ávila, Galicia, Málaga, Alicante... Tras consolidar esta empresa, Telmo Rodríguez ha vuelto por fin a casa, para tomar el testigo de su padre Jaime, recientemente retirado, en Remelluri.

Telmo trabaja conjuntamente con Pablo Eguzkiza, amigo y socio comercial desde principio de los ochenta. La compañía comenzó 1992 con la compra de la primer parcela. Hoy en día, elaboran los vinos de especiales, de parcela en la Rioja, como Las Beatas y Tabuérniga, se trata de vinos de terroir, que representan viñedos históricos de la manera más natural posible. También poseen unas doce hectáreas en Lanciego, de viñedo biodinámico a altitudes de 500-600 metros.

Uno de los últimos proyectos de Telmo Rodríguez es la elaboración de vinos en Cebreros, el pueblo al sur de la comunidad de Castilla y León se caracteriza por la mineralidad que la pizarra imprime a sus uvas, que suele asociarse con la finura y carnosidad producida por el clima duro Continental. Cebreros fue un pueblo con marcada vocación vitícola. El gran número de caballerías censadas en el pueblo, responsables de labrar sus empinadas laderas, daban prueba de ello. Hoy todavía, los últimos viticultores siguen yendo a sus campos montados en mulas. En este pueblo llama la atención la mezcla de pizarra y granito. Los pinos piñoneros que rodean las parcelas son ejemplares y la mezcla con las viñas centenarias provoca un paisaje antiguo.

En Cebreros las cepas se siguen podando como hace siglos. Llama la atención la perfección de la formación de los garnachas. De los parajes de este pueblo, destaca la ladera de “Arrebatacapas”, que es la montaña bloque de pizarra que domina el pueblo.

Viticultor polifacético, Telmo Rodríguez poco tiene que ver con el modelo del bodeguero riojano tradicional. Y no porque le falte estirpe: su padre, Jaime, es el fundador de la Granja Remelluri, referencia de calidad en Rioja durante los últimos 40 años.

Lejos de aprovechar el prestigio de la bodega de su familia, Telmo prefirió escribir su propia historia, y tras formarse en Burdeos y recoger experiencia en el valle del Ródano, se lanzó a desarrollar su propio proyecto: la Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez, con la que elabora vinos –únicamente a partir de variedades autóctonas– en distintos puntos del viñedo español: Rioja, Cigales, Rueda, Toro, Ribera del Duero, Ávila, Galicia, Málaga, Alicante... Tras consolidar esta empresa, Telmo Rodríguez ha vuelto por fin a casa, para tomar el testigo de su padre Jaime, recientemente retirado, en Remelluri.

Telmo trabaja conjuntamente con Pablo Eguzkiza, amigo y socio comercial desde principio de los ochenta. La compañía comenzó 1992 con la compra de la primer parcela. Hoy en día, elaboran los vinos de especiales, de parcela en la Rioja, como Las Beatas y Tabuérniga, se trata de vinos de terroir, que representan viñedos históricos de la manera más natural posible. También poseen unas doce hectáreas en Lanciego, de viñedo biodinámico a altitudes de 500-600 metros.

Uno de los últimos proyectos de Telmo Rodríguez es la elaboración de vinos en Cebreros, el pueblo al sur de la comunidad de Castilla y León se caracteriza por la mineralidad que la pizarra imprime a sus uvas, que suele asociarse con la finura y carnosidad producida por el clima duro Continental. Cebreros fue un pueblo con marcada vocación vitícola. El gran número de caballerías censadas en el pueblo, responsables de labrar sus empinadas laderas, daban prueba de ello. Hoy todavía, los últimos viticultores siguen yendo a sus campos montados en mulas. En este pueblo llama la atención la mezcla de pizarra y granito. Los pinos piñoneros que rodean las parcelas son ejemplares y la mezcla con las viñas centenarias provoca un paisaje antiguo.

En Cebreros las cepas se siguen podando como hace siglos. Llama la atención la perfección de la formación de los garnachas. De los parajes de este pueblo, destaca la ladera de “Arrebatacapas”, que es la montaña bloque de pizarra que domina el pueblo.

Datos principales
Año de fundación:
1994
Producción total:
1.000.000
Propietario
Telmo Rodríguez