Vinos de La Rioja Alta

Calidad, elegancia, innovación, sentimiento, evolución,… Son los pilares que erigieron las cinco familias que en 1890 fundaron la bodega y sobre los que se ha cimentado una forma de vivir, s...

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"Viña Ardanza está elaborado con un cuidado coupage de tempranillo (80 %) y garnacha (20%) procedentes de viñedos situados a una altitud de unos 500 metros. Ambas variedades se vinifican por separado, se crían durante tres años en barricas de roble americano fabricadas en nuestras instalaciones y realizamos la mezcla final justo antes del embotellado. El resultado es un vino de un elegante color granate, con una alta intensidad de aromas especiados y balsámicos con un recuerdo de frutas maduras y un paso por boca complejo y con la tipicidad de los vinos clásicos del Barrio de la Estación."

Julio Sáenz
Enólogo La Rioja Alta

Bodega: La Rioja Alta

Calidad, elegancia, innovación, sentimiento, evolución,… Son los pilares que erigieron las cinco familias que en 1890 fundaron la bodega y sobre los que se ha cimentado una forma de vivir, sentir y elaborar vinos de la máxima calidad que continúan evolucionando desde la sutileza y la perfecta adaptación a los nuevos gustos gastronómicos.

400 hectáreas de viñedos propios situadas en los mejores pagos de Rioja, donde la variedad Tempranillo domina las plantaciones, en las que también cuentan con otras variedades autóctonas como Graciano, Mazuelo y Garnacha.

Obtener y controlar la calidad de las uvas solo es posible con una producción limitada, inferior a los 5.000 kilos por hectárea, y con un exhaustivo control tecnológico desde el comienzo del ciclo vegetativo hasta la vendimia. Una tecnología de última generación que también aplican durante la elaboración, otorgándoles una gran flexibilidad enológica en función de la variedad de la uva, la finca de origen u las características del fruto.

Para ello, además de la centenaria bodega de Haro, cuentan con unas modernas instalaciones ubicadas en Labastida donde proceden a la vinificación con la ayuda de la más avanzada tecnología. El roble constituye el núcleo de la crianza y, por ello, fabrican sus propias barricas, actualmente unas 30.000, en un proceso totalmente artesanal. Con madera importada de Estados Unidos y secada al aire libre durante dos años, Sus operarios fabrican cada barrica en la tonelería de las centenarias instalaciones de Haro.

Calidad, elegancia, innovación, sentimiento, evolución,… Son los pilares que erigieron las cinco familias que en 1890 fundaron la bodega y sobre los que se ha cimentado una forma de vivir, sentir y elaborar vinos de la máxima calidad que continúan evolucionando desde la sutileza y la perfecta adaptación a los nuevos gustos gastronómicos.

400 hectáreas de viñedos propios situadas en los mejores pagos de Rioja, donde la variedad Tempranillo domina las plantaciones, en las que también cuentan con otras variedades autóctonas como Graciano, Mazuelo y Garnacha.

Obtener y controlar la calidad de las uvas solo es posible con una producción limitada, inferior a los 5.000 kilos por hectárea, y con un exhaustivo control tecnológico desde el comienzo del ciclo vegetativo hasta la vendimia. Una tecnología de última generación que también aplican durante la elaboración, otorgándoles una gran flexibilidad enológica en función de la variedad de la uva, la finca de origen u las características del fruto.

Para ello, además de la centenaria bodega de Haro, cuentan con unas modernas instalaciones ubicadas en Labastida donde proceden a la vinificación con la ayuda de la más avanzada tecnología. El roble constituye el núcleo de la crianza y, por ello, fabrican sus propias barricas, actualmente unas 30.000, en un proceso totalmente artesanal. Con madera importada de Estados Unidos y secada al aire libre durante dos años, Sus operarios fabrican cada barrica en la tonelería de las centenarias instalaciones de Haro.

Datos principales
Año de fundación:
1890
Producción total:
6 millones
Propietario
Guillermo de Aranzabal (Grupo Rioja Alta S.A.)