Vinos de Arínzano

El Señorío de Arínzano ha sido reconocido por la excelencia de sus viñedos desde el siglo XI, cuando el señor Sancho Fortuñones de Arínzano elaboró por primera vez vinos en la propied...

Leer más

Bodega: Arínzano

El Señorío de Arínzano ha sido reconocido por la excelencia de sus viñedos desde el siglo XI, cuando el señor Sancho Fortuñones de Arínzano elaboró por primera vez vinos en la propiedad. Situada en el noroeste de España, entre La Rioja y Burdeos, se encuentra la Propiedad de Arínzano, un espacio protegido que constituye un rico hábitat natural.

Propiedad de Arínzano destaca por la exclusividad del terruño, su historia, arte y entorno, además del potencial excepcional para elaborar vinos de la máxima calidad y carácter singular.

La meta de la bodega es elaborar vinos que expresaran el carácter único de los viñedos, utilizando las técnicas más avanzadas para garantizar un tratamiento artesanal a lo largo del proceso de elaboración, así como desarrollando una viticultura que respetara y favoreciera el entorno natural.
Como resultado, Arínzano es uno de los pocos terruños en España a los que se ha reconocido el estatus de Pago, y el primero en el norte de España.

Los exclusivos microclimas crean un ambiente singular para el cultivo de la vid. De las 355 hectáreas de la propiedad, 128 están dedicadas al cultivo de viñedos de Pago.

El clima tiene una significativa influencia atlántica, con elevada variación entre las temperaturas diurna-nocturna en verano, al mismo tiempo que el río Ega modera las temperaturas.

Los viñedos de Arínzano se localizan en un área de geología compleja, mostrando cada parcela unas características diferenciales. Los suelos de los viñedos son de origen, en su mayoría, terciario, con proporciones variables de limos, margas, arcilla y degradación de roca calizo-calcárea.

La Propiedad de Arínzano fue fundada por la familia Chivite pero en el año 2015 fue adquirida por el grupo SPI (con sede en Luxemburgo pero propiedad del millonario ruso Yuri Scheffler). Poseen una espectacular bodega diseñada por el arquitecto navarro Rafael Moneo.

El Señorío de Arínzano ha sido reconocido por la excelencia de sus viñedos desde el siglo XI, cuando el señor Sancho Fortuñones de Arínzano elaboró por primera vez vinos en la propiedad. Situada en el noroeste de España, entre La Rioja y Burdeos, se encuentra la Propiedad de Arínzano, un espacio protegido que constituye un rico hábitat natural.

Propiedad de Arínzano destaca por la exclusividad del terruño, su historia, arte y entorno, además del potencial excepcional para elaborar vinos de la máxima calidad y carácter singular.

La meta de la bodega es elaborar vinos que expresaran el carácter único de los viñedos, utilizando las técnicas más avanzadas para garantizar un tratamiento artesanal a lo largo del proceso de elaboración, así como desarrollando una viticultura que respetara y favoreciera el entorno natural.
Como resultado, Arínzano es uno de los pocos terruños en España a los que se ha reconocido el estatus de Pago, y el primero en el norte de España.

Los exclusivos microclimas crean un ambiente singular para el cultivo de la vid. De las 355 hectáreas de la propiedad, 128 están dedicadas al cultivo de viñedos de Pago.

El clima tiene una significativa influencia atlántica, con elevada variación entre las temperaturas diurna-nocturna en verano, al mismo tiempo que el río Ega modera las temperaturas.

Los viñedos de Arínzano se localizan en un área de geología compleja, mostrando cada parcela unas características diferenciales. Los suelos de los viñedos son de origen, en su mayoría, terciario, con proporciones variables de limos, margas, arcilla y degradación de roca calizo-calcárea.

La Propiedad de Arínzano fue fundada por la familia Chivite pero en el año 2015 fue adquirida por el grupo SPI (con sede en Luxemburgo pero propiedad del millonario ruso Yuri Scheffler). Poseen una espectacular bodega diseñada por el arquitecto navarro Rafael Moneo.

Datos principales
Año de fundación:
1988
Propietario
SPI - Yuri Scheffler